
Aseguran los historiadores que Don Cristóbal Colón nunca supo a dónde había llegado ese 12 de octubre de 1492 cuando con sus despistados marineros tocaron la tierra de Abya Yala, como llamaban a su tierra los nativos y que después los europeos llamaron América en honor a otro navegante, italiano como Colón, llamado Américo Vespucio, que se pilló que esta tierra no era la India como lo creyó su coterráneo que por su tozudez visionaria debemos darle cabida en el Club de Tercos que fundé hace dos décadas.
Los españoles llegaron hambreados y devoraron frenéticos los manjares ofrecidos por la nueva tierra, incluyendo a las indias que no se parecían a sus perfumadas mujeres europeas, porque como dice Rosita Maizales “el hambre es la que come” y de ese banquete lascivo, ajeno a prejuicios raciales y sociales propios de los mundos “civilizados”, resultamos nosotros los mestizos, que tenemos el compromiso de ser la nueva raza, o etnia como ahora se dice, aunque a mí me gusta más la palabra “variedad” si los seres humanos debemos ser clasificados como las plantas y los seres vivos en general.
Como conmemoración a esa fecha en que el mundo “civilizado” descubrió un nuevo mundo, quienes buscamos construir un nuevo mundo, nos reuniremos por sexta vez como siempre en el puente del 12 de octubre, en la nueva sede del sueño en el corregimiento de Villacarmelo de Cali donde Villa Maga pasa de la utopía la ecotopía a manera de Reserva Natural.
Para ello haremos el Primer Festival Gastrofónico en la cabecera del corregimiento el domingo 11 de octubre con la presentación del